El otro dia vi que Pilar Bardem se habia decidido a evocar sus memorias, y eso me recordó el libro de cocina que su hija Mónica Bardem había escrito y que resultó uno de esos libros de
cocina que lees de carrerilla: «Pimientos Rojos Rellenos«, mezcla de biografía evocadora de los olores de la cocina familiar, aprendizaje en la cocina del restaurante La Bardemcilla y recetas de toda la vida que mas parecen cuentos que guías prácticas de cocina. De la saga familiar se trasmiten sabores y olores, recetas fáciles de hacer y gustosas de leer, pero también trucos de cocina como estos:
«Si quieres quitarle un poco de fuerza -a la cebolla- y que no repita, la pones ya cortada en un bol con un buen chorro de vinagre, ya verás lo suave que queda…» «A la salsa de tomate, si en lugar de echarle azúcar, le echas la manzana rallada te resultará una salsa mucho más suave.»
«A los alimentos hay que hablarles con mucho mimo porque lo absorben todo. No se debe discutir en una cocina donde cuezan legumbres porque se encallan.»
Añado al apartado de fogones internacionales alguno de los blogs culinarios, en inglés, que se han convertido, para mi, en lectura obligada y placentera:
- Chezpim: entre Thailandia y San Francisco, viajes y cocina, reflexiones mas que interesantes.
- Delicius days: un blog con un diseño y elegancia excepcional, desde aquí nació the cook next door.
- Noodlepie: Desde Saigon este periodista nos pasea a diario por el mundo gastronómico vietnamita.
- Chocolate&zucchini: recetas originales y creativas lo han convertido en uno de los blogs culinarios más visitado.
Viniendo de Orense, como suele ser habitual, paro en San Cristovo de Cea a comprar el alargado y redondeado Pan de Cea y en el coche, con el aroma de este pan secular recién cocido invadiéndolo todo, un sentimiento de nostalgia aparece, de repente recuerdo todos esos puestos al pie de la carretera esperando la parada del viajero ocasional. Evidentemente después de hacer 30 km en una hora esa nostalgia queda anulada por la necesidad de rapidez, pero si me hace reflexionar sobre la existencia, a veces olvidada, de este mercado ambulante que recorre la geografía nacional, a modo de gremio-local, se agrupan los vendedores ambulantes en cada pueblo, al pie mismo de la carretera ofreciendo aquello de lo que viven, recuerdo, los grelos en la carretera de Santiago, las cerezas en verano y las castañas en invierno cerca de El Bierzo en la antigua carretera de Madrid, los melones y sandias en la carretera de Andalucía…debería existir un mapa gastronómico de carreteras para descubrir esos pequeños puestos del mercado mundial, seria como el viaje de los sabores…
Para cambiar de tercio, una de comida asiática…
La ruina de los todo a 100, ha traído una ventaja para los amantes de la cocina internacional, y es que en los telechinos también venden comida china!!!!!! Es la hora de acercarse a uno y comprar unos noodles, salsa de soja (mucho mas barata que en el super) y salsa de pescado. El resto en la verdulería tradicional, y el wok fundamental en cualquier cocina.
Ingredientes:
- Noodles
- Zanahorias
- Pimientos
- Setas
- Cebolla, ajo, jenjibre, cayena
- Salsa de pescado, salsa de soja
Elaboración:
Por un lado, se dejan en remojo en agua tibia los noodles para que se cuezan un poquito, yo no los dejo mucho, unos 10 min. Por otro lado, se pone en el wok un chorrito de aceite, es lo bueno que tiene el wok que con muy poquito aceite se puede cocinar todo. Se pone a dorar el ajo con el cebolla y la cayena. Después se añaden el resto de las verduras cortadas de forma variada, en juliana, redondas…se añade un buen chorro de salsa de soja y otro de salsa de pescado, que sirve como sustituto de la sal. Se rehoga todo y cuando estén las verduras hechas añadimos los noodles y removemos todo hasta que se liguen las verduras con los noodles. Si notamos que queda muy seco, siempre se puede añadir un poquito mas de salsa de soja (no de la de pescado porque sino salaríamos demasiado el plato).
Paseando por Cádiz descubrimos una librería de libros antiguos y de ocasión, Librería Raimundo sin poder resistir la tentación acabé comprando Historia de la Gastronomía de Harry Schraemli, ya os contaré que tal, tiene buena pinta, pero el caso es que allí nos comentaron que tenían un servicio de venta de libros on line, incluyendo la cocina como una de sus categorías.
He visto el catálogo de ocasión, y es considerable en lo que a libros de cocina se refiere y próximamente incluirán un apartado de libros de cocina antiguos, donde seguro que se podrán encontrar auténticas joyas. En todo caso, no está mal tener una librería gastronómica online a mano, y con buenos precios.
Sobre comer en Cádiz o como uno se puede dejar sorprender por una anémona…
Además de cocina marroquí había que conocer la gaditana, aprovechando la coyuntura y héte aquí que llegamos en el mejor momento ya que Cádiz acababa de poner en marcha la 4ª edición de «La Ruta del Tapeo«, mas de 35 restaurantes, que ofrecen tapas de la moderna gastronomía gaditanados, dos tipos a elegir: la tapa cai: una tapa y una copa por dos euritos, o el menudo menú: tres o cuatro tapas y una copa por siete euritos. estos son algunos ejemplos de lo que te puedes encontrar bajo el nombre de tapa: Gazpacho de kiwi con huevas de arenque y anchoa, Mero a la gaditana con birutas de jamón ibérico, Tempura de verduras con salsa de erizos, Jabalí a la canela o Milhojas de bacalao….(multiplicad 4 tapas por 36 restaurantes e id preparando el billete a Cai) por cierto, hay un restaurante incluido con ….»cocina marroquí» este no lo catamos…creo que por razones obvias…
Al margen de la Ruta del Tapeo, nos topamos con las «ortiguillas«, atención: anémona rebozada y frita. Los gaditanos dicen que es un manjar, pero que hay que comerlas donde las pongan bien hechichas…en fin, quiero pensar que no las probamos en el lugar adecuado porque aquella textura es, es… indescriptible. Menos mal, que no hay nada que no arregle una tortita de camarones y un finito bien fresquito.
Me ha gustado de Cádiz que muchos bares-restaurante son también ultramarinos o tiendas delicatessen, así en el Nuevo Almacén o en el Veedor puedes probar una melva canutera y si te gusta llevarte unas latas. Después están las freidurías, con sus tortitas de camarones y su pescaito frito para llevar al peso e ir comiendo por la calle. Para los finitos me quedo con la taberna La Manzanilla o Casa Manteca, este último en el alegre y peculiar barrio de La Viña (frente a la playa de La Caleta, espectáculo sin igual), lleno de referencias taurinas, donde se pueden probar unas buenas chacinas, como la mojama.
En fin, que placer de viaje gastronómico…
Los pastelillos árabes son pequeños pero contundentes en sabor y elaboración, fundamentales los de almendras o de miel, claro que … los que llevan dátiles ….ummmmm!!!
Así, el makrut es un postre que se hace con una masa de sémola de trigo y un relleno hecho con dátiles cocidos al vapor, agua de azahar, azúcar y canela. El toque final está en un baño en miel caliente que no solo sirve para ligar los sabores sino para llenar de colores la mesa.
Griba o shubaquía a base de sésamo.
Me ha sorprendido mucho el sésamo en este curso, no me entusiasmaba, pero me ha pasado como con otros alimentos, a veces no te gusta algo porque se tiene una visión monográfica de ello, y cuando descubres otras formas de cocinarlo o de saborearlo, al final alcanzas nuevos sabores que no esperabas encontrar. Si, definitivamente en este curso se puede decir que me he reencontrado con el sésamo: en las semillas del pan, molido en los postres, como crema en el hummus…y esto, tan solo es el principio.
La almendra la encontramos en los briwats junto con huevos, harina, mantequilla y canela envuelta en hojaldre brick y bañada en la miel dorada. Con elementos parecidos, pero de sabor, textura y aspecto diferentes son Los cuernos de gacela, sin lugar a dudas el plato del curso con el nombre más sugerente: con una masa similar a la del mazapán (almendra molida, azúcar, agua de azahar, canela y mantequilla) y un delicado envoltorio en hojaldre brick posteriormente horneado estos pastelillos se convierten en el perfecto punto y final de esta crónica.
Gracias Laila.
De entre los platos principales el tayine y el cuscus no podían faltar en este curso. El tayine que más me gustó, de los varios que hicimos, fue el de dátiles con almendras, nuevamente ese contraste entre lo salado y lo dulce y el toque especial que le da el ras-alhanut (mezcla de más de 30 especias) hace que la carne gane en intensidad de sabor.
El tayine de pescado me haya gustado un poco menos, imagino debido a la costumbre gallega de tomar el pescado sin apenas compañía, con el sabor único del pescado, aun así destacar el aliño típico denominado Chermula a base de pimentón dulce, harissa, cominos, perejil, cilantro, ajo, sal y aceite de oliva o vinagre según el tipo que se quiera utilizar, se macera el pescado en esta salsa que le da un sabor especiado.
El cuscus tiene una preparación más complicada de lo que yo imaginaba, al menos lo que se refiere a la elaboración del cuscus tradicional. Por un lado, hay que trabajar en varias fases la sémola, no solo es hacerlo al vapor, sino que hay que repetir la operación en varias ocasiones mezclando de cada vez con agua, aceite o mantequilla. Por otro lado, se elaboran dos platos: la carne (bien sea pollo, ternera o cordero) y las verduras (nabos, calabaza, berenjena y calabacín) y por otro lado, la salsa dulce con las pasas, ras-alhanut, canela y azúcar. Es en el plato donde esta combinación de sabores produzca la alquimia perfecta, pero hasta entonces el trabajo está en la cocina.
Me sorprendió la Bastela, se trata de un hojaldre (hecho con hojaldre brick) con un relleno elaborado a base de pollo, revuelto (hecho con el caldo de cocer el pollo lleno de verduras y especias) y almendras picadas, todo ellos bien envuelto, frito en abundante aceite de oliva y se espolvorea azúcar mezclado con canela. Un plato realmente delicioso por la mezcla de sabores que esconde en su interior.
Ya mas conocidos son los pinchos morunos cuyo secreto está en el adobo que les da uno u otro sabor, hay adobo en salsa verde con una fuerte presencia de perejil, adobo en salsa roja donde los pimentones son los reyes, o un adobo a base de limón y ajo que es perfecto para la carne de pollo.
La mesa magrebí a la hora de la cocina se llena de una variedad de primeros platos, multitud de ensaladas frías o templadas abren boca para los platos siguientes o simplemente ayudan a combatir el calor. De los platos que nos enseñó Laila, me quedo con una ensalada de pimientos asados con tomate picado y un aliño hecho con el caldo de la cocción de los pimientos con perejil, sal, pimienta, un poco de comino y zumo de limón.
El hummus, plato tan típicamente árabe y que nunca me había salido bien, por fin he aprendido, es una crema de garbanzos, cuyo secreto está en incluirle a la masa un poco de tahine, pasta de sésamo que se puede conseguir en las herbolisterias, la textura es cremosa y el sabor recuerda con ligereza a una mezcla de frutos secos, a ello se le añade una decoración con harissa (guindillas secas rojas molidas) y pimentón dulce que ensalza aún más el atractivo del plato.
Me ha encantado también la Col Rellena, hojas de col con un relleno a base de carne especiada y arroz que se cuecen en un caldo de verduras con azúcar que le da al plato un apenas perceptible sabor almibarado que para nada resulta empalagoso, tan solo una pizca de contraste con el amargor de la verdura.
Por último, destacaría de entre los platos que más me han impresionado, o que más he saboreado el Tabulé, se puede hacer con cuscus o bulgur, se deja remojar en zumo de limón durante unas horas y después se acompaña con tomate, cebolla o lo propio de cualquier ensalada, el aliño con especies, hierbabuena y más zumo de limón que es lo que le da a este plato un sabor especial.
Otras ensaladas frías degustadas en el curso fueron la ensalada de pepinos, de remolacha con canela o de aceitunas variadas y entre las templadas, ensalada de habas, ensalada de calabacín o unas lentejas con canela que resultaron ser todo un descubrimiento, y es que la mezcla de lo salado con poco de dulzor produce un contraste de sabores difícilmente irresistible.
Etiquetas
andalucía asturias barcelona berlin bilbao callejeando el bierzo francia frases fuerteventura india istambul lanzarote libros madrid masa madre mercados miña terra galega museo massó nepal pan para chuparse los dedos películas perú portugal recetas restaurantes senegal setas siria transgénicos túnez videos vietnamArchivo
Temas






