Los pastelillos árabes son pequeños pero contundentes en sabor y elaboración, fundamentales los de almendras o de miel, claro que … los que llevan dátiles ….ummmmm!!!
AsÃ, el makrut es un postre que se hace con una masa de sémola de trigo y un relleno hecho con dátiles cocidos al vapor, agua de azahar, azúcar y canela. El toque final está en un baño en miel caliente que no solo sirve para ligar los sabores sino para llenar de colores la mesa.
Griba o shubaquÃa a base de sésamo.
Me ha sorprendido mucho el sésamo en este curso, no me entusiasmaba, pero me ha pasado como con otros alimentos, a veces no te gusta algo porque se tiene una visión monográfica de ello, y cuando descubres otras formas de cocinarlo o de saborearlo, al final alcanzas nuevos sabores que no esperabas encontrar. Si, definitivamente en este curso se puede decir que me he reencontrado con el sésamo: en las semillas del pan, molido en los postres, como crema en el hummus…y esto, tan solo es el principio.
La almendra la encontramos en los briwats junto con huevos, harina, mantequilla y canela envuelta en hojaldre brick y bañada en la miel dorada. Con elementos parecidos, pero de sabor, textura y aspecto diferentes son Los cuernos de gacela, sin lugar a dudas el plato del curso con el nombre más sugerente: con una masa similar a la del mazapán (almendra molida, azúcar, agua de azahar, canela y mantequilla) y un delicado envoltorio en hojaldre brick posteriormente horneado estos pastelillos se convierten en el perfecto punto y final de esta crónica.
Gracias Laila.
