From the monthly archives: Outubro 2006

A veces, cuando vas a un restaurante no te fijas en los detalles, te dedicas simplemente a disfrutar de la comida.
En Casa Solla, te das cuenta de que cada detalle está concebido para su disfrute, para hacer de la experiencia de acudir a un restaurante algo único: la vajilla que mima y realza cada plato, la luz ambiental que invita al sosiego y a la calma, el diseño minimalista del local que no distrae nuestra atención, la elegancia de la cocina siempre presente, los pasos coordinados de los camareros al servir los platos en la mesa, esos guiños locales en pequeños detalles como la pizarra usada como bandeja,…en definitiva, una experiencia para todos los sentidos.

Creo que además tiene muchísimo mérito haber sido capaz de adecuar este local emblemático a la vanguardia de la cocina contemporánea, algo imposible de hacer si no se tiene pasión por la cocina. Y eso, Pepe Solla lo transmite en todo momento.

De los platos, que deciros de un menú degustación de 4 entrantes, 1 pescado, 1 carne y 4 postres, salvo que los probéis, porque todos han sido una pequeña sorpresa. Me ha hecho muy feliz encontrarme con tanta sopa, ese sabor concentrado que esconden me encantan.
Entrantes:
Crema de calabacín con parmesano y empanada, no me preguntéis por qué pero que la crema estuviera caliente me desconcertó, supongo que esa era la intención, engañar con el queso para descubrir una crema caliente.
Atún rojo macerado en salsa de soja. Una textura sorprendente para el lomo de estos atunes, como Solla define, una golosina, que además dentro de la boca se deja acariciar por crujientes granos de sal. Una sorpresa deliciosa, de los que más me han gustado.
Foto: Soledad Felloza
Vieira en sopa de cebolla, lo que he disfrutado yo de esa sopa…
Bogavante con setas de temporada. La variedad de setas en su punto y sabrosas.
Tosta de huevo a 64º. Este es uno de los platos estrella de Casa Solla, en su menú siempre hay un plato de huevo, y resulta toda una sorpresa. No sabría que deciros sobre él, poco sobre el sabor: a huevo; pero la textura me dejó desconcertada, mi paladar, poco acostumbrado a nuevas texturas en platos conocidos, no daba crédito a esa cremosidad. En contra de lo que pueda parecer, me resultó extraño este plato en los primeros bocados.
Plato de pescado:
Foto: Soledad Felloza
Merluza con caldo de cocido, buenísimo el caldo y buenísima la merluza. Eso si, dificilísima de cortar la acelga.
Plato de carne:
Foto: Soledad Felloza
Rabo de buey envuelto en puerro y sobre una cama de puré de patata. Quizás de los platos que menos me gustó, demasiado hecho, quizás?
Postres:
Foto: Soledad Felloza
Tarta de manzana. Bien.
Espuma de coco sobre crema de frambuesas. La textura de la espuma de coco impresionante.
Leche, cacao, avellanas y azúcar….a que os recuerda?
Milhojas de merengue, crujientes hojas, como nunca las había probado. Mi preferido.
Foto: Soledad Felloza
Variado de postres, pura gula, entre los que destaco las bolas de cacao cubiertas de cardamomo, para el que le guste el sabor del cardamomo una perdición.

Por último, la sobremesa, ambiente diferente, pero igual de cuidado, un saloncito que invita a la conversación, donde disfrutar de la sobremesa, un café, una copa y como señores…después de casi 5 horas de fiesta gastronómica.

Una estrella michelín, integrante del grupo nove, ¿quien ha dicho que no hay vanguardia en la cocina gallega?

Restaurante Solla
Avda. Sineiro, 7
San Salvador de Poio, Pontevedra
Telf: 986 872884

Si te ha sabido a poco lee también: Capitulo O, El País

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Es una de las novedades de la estantería de libros de gastronomía: Fashion Food, diccionario gastronómico del siglo xxi, de Julia Pérez y Jose Carlos Capel.
Vi a Sole por la calle leyéndolo y no lo pude resistir, así que el fin de semana pasado estuve enfrascada en su lectura.

He de decir que, por un lado me ha gustado mucho, por lo didáctico y la información que aporta. Es la primera recopilación (más o menos amplia) del nuevo vocabulario que invade la gastronomía y ayuda a entender las nuevas tendencias de la cocina moderna.
Sin embargo, por otro lado, me ha parecido bastante subjetivo y parcial. De acuerdo que Adriá es el mejor cocinero del mundo, no lo dudo lo más mínimo, pero su nombre aparece de una forma u otra en la mayor parte de los términos, un poco excesivo, no? Por no hablar también de las múltiples referencias a Madrid Fusión y alguna que otra ausencia de «términos».
Asi que este libro,
mas que como un diccionario gastronómico, yo lo he visto como una interpretación personal de las tendencias de la gastronomía actual, eso si, muy instructivo y ameno.
E
s de agradecer, el apartado de pistas, que convierte en realidad los vocablos, aportando referencias e indicaciones muy útiles.

Fashion Food
Julia Pérez y Jose Carlos Capel
Ed. El Pais-Aguilar
Precio: 17,90 €

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y tu? no te apuntas?

 

Se inicia en cocinalia una nueva sección de fotos, «Callejeando«.
La calle es un sitio singular, donde menos te lo esperas aparece un puesto de comida, un escaparate, un puesto ambulante o cualquier situación curiosa relacionado con la gastronomía.
A veces, uno va con la cámara y se encuentra cosas como esta:

bidones de helados

Bidones de helados en una calle de Madrid, octubre 2006

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Que hay gente para todo, no me cabe la menor duda. He aquí dos ejemplos más:

Esta calabaza en forma de cara gruñona, ideal para Haloween, hecha por el artista Ray, que además muestra en su web paso a paso como hacerla, por si hay algún atrevido. Gracias a Jose Luis por el enlace.
Otra curiosidad son estas imágenes creadas con tostadas de pan, mas o menos tostadas que recrean de forma sorprendente imágenes de rostros o cuadros famosos. Vía: mira y calla. Pero no solo el hombre, se dedica a hacer obras curiosas, fijaos sino, en los cerezos de Sudáfrica, como se han quedado helados después de un frío intenso. Vía: mira y calla.

 

Nuevos descubrimientos en la blogosfera culinaria:
De recetas:

De gastronomía:

De restaurantes y viajes:

 

‘Repas de noce’ ‘Histoire de Renaud de Montauban‘ 1470 BNF

Ferre me pasó hace días un interesantísimo link a un post del blog BibliOdyssey para el onlinefoodmuseum. En él se relacionan una serie de pinturas y grabados de los siglos del XIV al XIX todos ellos relacionados con el mundo de la gastronomía. En realidad son dibujos y grabados que ilustran los primeros libros de gastronomía de la historia.
Además, el post tiene una relación de links a páginas de bibliotecas relacionadas con el arte culinario en los libros, que espero poder dedicarle más tiempo porque son realmente curiosos.

 

Cuando estuve en Madrid hace un par de semanas, descubrí paseando una tienda fantástica de chocolates, se llama Cacao Sampaka, y además de tener un diseño de lo más elegante, se pueden comprar los más variados cacaos, helados, chocolates en todos los porcentajes y tabletas posibles, bombones, incluso cremas, mermeladas y salsas. Hasta puedes degustar cualquiera de sus especialidades en la cafetería del local.
No pude comprar nada, iba camino Siria, pero la próxima vez que pase por Madrid, espero volver y llevarme unas cuantas tabletas de chocolates.
Por lo que he visto en su web, están también en Barcelona, Girona, Valencia y Palma de Mallorca.

Una pena que no vendan online.

 

«…pongamos disponible en línea nuestro libro de recetas y ya no será más, exactamente, un libro. Se transformará en un producto interactivo y en una base de datos con una interfaz de usuario para la búsqueda y la navegación. Estará disponible en un ordenador de sobremesa y en dispositivos móviles en todo el mundo. Y gracias a la búsqueda por palabras clave de Google, cada receta se convertirá en un objeto discreto localizable (findable). Los usuarios podrán acceder a las recetas individuales sin experimentar todo el conjunto que llamamos libro. De hecho, nuestro libro de recetas se ha mutado en otra cosa, y no estamos seguros de cómo llamarla.»

Peter Morville en «Ambient findability«

Vía: deakialli

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A veces (y digo, solo a veces) ir a trabajar se convierte en un auténtico placer gastronómico. Sobretodo cuando todo un equipo de trabajo es invitado a degustar un exquisito arroz con lubrigante (la foto es con el móvil y desmerece la realidad) al finalizar uno de los proyectos. Y es que tener jefes así (tranquilo Luis, no voy a comentar nada de esa «presión» ejercida para ocupar este espacio en el blog) no es muy frecuente.
El arroz ciertamente estaba muy bueno, sabroso, cantidad razonable de lubrigante, aunque el arroz me hubiese gustado un poco más caldoso. Es del Restaurante La Florida (Arteixo, A Coruña), donde por cierto, vi que hacían unos chuletones de buey que tenían un aspecto impresionante……hasta me va a gustar trabajar.
Muchas gracias Luis.

 
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