
Para ponerme al dÃa, tengo que comentar como fue la temporada de setas, que aunque haya resultado ser la peor desde hace mucho, mucho tiempo, al menos en Galicia, para mi, ha resultado de lo más entretenida. Y es que, decidida como estaba a aprender, me apunté con LucÃa, a un curso de micologÃa. Organizado por el Concello de Lugo e impartido por Julián Alonso resultó ser especialmente provechoso. Desde luego, a todo aquel que se quiera introducir en el mundo de la micologÃa, le recomiendo hacer un curso de este tipo, porque todo aquello que habÃa visto en las salidas anteriores de repente empezó a cobrar sentido…el que alguien te enseñe a poner orden en toda esa diversidad de hongos, de verdad tiene mucho valor y es de agradecer.
Para complementar el curso, uno de los libros recomendados, el de Marcel Bon, “GuÃa de campo de los hongos de España y Europa“, con unas ilustraciones perfectamente detalladas, que más parecen fotos que ilustraciones, muy bien organizado y fácil de localizar, la guÃa perfecta, probada a pie de campo.
Y es que lo siguiente fue poner en práctica lo aprendido, para eso las salidas, pero claro, este año no ha sido precisamente el mejor…una auténtica pena, los cestos apenas si se han llenado con unas pocas cantharellus tubiformes (que unos compañeros nos han enseñado a adiestrar la vista para localizarlas), alguna lengua de vaca (hydnum repandum), escasamente encontramos algún xerocomus badius y solo los elegidos se llevaron a casa un boletus edulis. Eso si, siempre aparece alguna rareza como este aleuria aurantia que nos sorprende. En fin habrá que esperar a la primavera a ver si los dioses nos premian con una buena temporada.

Eso si, aunque escasas, una vez recogidas, le tocó el turno a la cocina. Y ahÃ, este año, por partida doble, por un lado en uno de los talleres del Santiago TurÃstico impartido por Gonzalo Rei, del que hablaré en otro post (de estos de ponerme al dÃa), y por otro lado, en la degustación de setas de fin de temporada de la Asociación Micolóxica Lucus, que este año fue gracias a la colaboración de los cocineros del Restaurante Manuel Manuel, el Restaurante España y la Escuela de HostelerÃa de Lugo. Me quedo con los tres platos que más me llamaron la atención: la ternera con tubiformes, el ceviche de champiñones y un paté de setas realmente impresionante.
Aunque escasa, para mi ha sido más que provechosa esta temporada.
